Un pedido: si te vas a hacer el profundo en Facebook, si vas a jugar al poeta, si me vas a atomizar a frases cursis en el muro, entonces por favor, trata de que en el arranque literario no asesines el idioma con alguna atrocidad ortográfica.
Nada más patético que darse de frente contra alguna frase pretenciosa o grandilocuente pero escrita por un simio analfabeto. Daña la córnea, realmente.